Disfagia o dificultad para tragar en niños
La dificultad para tragar en niños o disfagia, significa que se necesita de más tiempo y esfuerzo para movilizar el alimento o líquido desde la boca hasta el estómago durante el proceso de deglución. En algunos casos la dificultad para tragar puede estar asociada con el dolor. Un trastorno de deglución o dificultad para tragar en niños incluye tener comportamientos atípicos al comer y beber como:
- No aceptar líquidos y alimentos adecuados a la edad.
- No poder utilizar utensilios para la alimentación adecuados para la edad.
- Incapaz de auto-alimentarse.
- Rechazar la comida
- Aceptar solo unos tipos de alimentos y líquidos.
- Aceptar cierta cantidad de alimento y líquidos.
- Comportamientos a la hora de comer que son inapropiados para su edad.
La disfagia en niños puede ocurrir en cualquier fase de la deglución. Aunque existen diferencias en las relaciones entre las estructuras anatómicas y la fisiología del mecanismo de la deglución en todo rango de edades, es decir en bebés, niños pequeño y adultos. Por lo general las fases de la deglución son:
- Preparación oral del escenario. Preparación de la comida o líquido en la
cavidad oral para formar el bolo o chupar
líquidos, la manipulación de bolos suaves y masticar alimentos sólidos.
- Etapa oral. La lengua empuja los alimentos y líquidos a la parte
posterior de la boca hacia la garganta. Esta etapa es
involuntaria.
- Fase faríngea. El bolo (comida) entra a la faringe (garganta). Los
músculos de la garganta se relajan, la comida y el
líquido se pasa rápidamente de la garganta hacia el esófago. La laringe se abre para
permitir la respiración.
- Fase esofágica. El bolo se mueve a través del esófago cervical y
torácico dentro del estómago a través de la
peristalsis esofágica.
Signos y síntomas
Los signos y síntomas de la dificultad para tragar en niños varían en función de la edad. Pueden ser obvios o pueden llegar a ser difícil de asociar con problemas de deglucion, pero pueden incluir:
-
Arquear la espalda o rigidez del cuerpo.
-
Tos y/o asfixia durante y después de comer.
-
Llanto durante las comidas.
-
Disminución de la capacidad de respuesta durante la alimentación.
-
Deshidratación.
-
Dificultad para masticar los alimentos que son apropiados para su edad (puede escupir alimentos parcialmente masticados).
-
Dificultad para iniciar la deglución (tragar).
-
Babeo excesivo.
-
Señales como muecas faciales, extensión de los dedos o la cabeza apartándose del alimento.
-
Congestión frecuente.
-
Náuseas.
-
Se dificulta la lactancia.
-
Enfermedades respiratorias frecuentes.
-
Pérdida de comida y líquidos de la boca al comer.
-
Voz húmeda o áspera durante o después de comer.
-
Tiempos de alimentación prolongados.
Causas dificultad para tragar en niños
- Discapacidad del desarrollo. Es atribuible un impedimento mental o físico
o ambos.
- Trastornos neurológicos. Por ejemplo parálisis cerebral, meningitis,
encefalopatía, debilidad en cara y cuello, etc.
- Factores que afectan a la coordinación neuromuscular. Por ejemplo, niños
prematuros, bajo peso al nacer.
- Cuerpos extraños en el esófago.
- Condiciones médicas complejas Enfermedad cardíaca, enfermedad pulmonar,
enfermedad por reflujo, retraso de vaciamiento gástrico, tumores o masas en la
garganta.
- Malformaciones estructurales. Labio leporino y/o paladar hendido,
laringomalacia, atresia esofágica.
- Sensibilidad e irritación oral en niños después de haber estado con un respirador
artificial.
- Síndromes genéticos.
- Malformaciones prenatales del tracto digestivo.
- Efectos secundarios de medicamentos.
- Problemas sensoriales. Causas primarias o secundarias a la disponibilidad
de alimentos limitada en el desarrollo.
- Factores de comportamiento.
- Problemas sociales, emocionales y ambientales. Por ejemplo, difícil
interacción padre-hijo en las comidas.
Consecuencias de dificultad para tragar en niños
-
Aumento de peso deficiente y/o desnutrición (retraso en el crecimiento).
-
Neumonía por aspiración y/o estado pulmonar comprometido.
-
Aversión a la comida.
-
Aversión oral.
-
Regurgitación de los alimentos no intencional.
-
Deshidratación.
-
Necesidad de nutrición enteral o parenteral.
Diagnóstico de disfagia
Si usted sospecha que su hijo está teniendo dificultad para comer, consulte con un
especialista de inmediato. El
médico especialista examina a su hijo y se cuestionara acerca de cómo come el niño y
cualquier signo que observe durante
la alimentación.
Pruebas de imagen y endoscopia
Estudios de imagen y endoscopia se pueden realizar para evaluar la boca, garganta y el
esófago. Estas pruebas pueden
incluir:
- Estudio de vídeo de la deglución oral-faríngeo. El niño recibe pequeñas
cantidades de un líquido que contiene bario para beber o un alimento. Esté estudio
proporciona
una imagen del interior y a medida que viaja la comida a través de la boca y la garganta. Se
toma una serie de
radiografías para evaluar que sucede cuando el niño traga alimento.
- Trago de bario /serie GI superior. Se le da al niño un líquido que
contiene bario utilizado para recubrir el esófago u órganos, de forma que puede verse en
una radiografía. El médico puede ver lo que sucede cuando el niño traga ese líquido y ver
qué problema puede ocurrir en
la garganta, esófago o el estómago.
- Endoscopia. Se utiliza un tubo pequeño y flexible con una luz y un lente
de cámara en el extremo del endoscopio para examinar el
interior de la parte del tracto digestivo. Este procedimiento se realiza bajo anestesia. Se
toman imágenes del interior
de la garganta, esófago y el estómago para detectar anomalías. Las pequeñas muestras de
tejido, llamadas biopsias,
también se pueden tomar al realizar la endoscopia.
- Manometría esofágica.Bajo sedación, un tubo pequeño que contiene un
medidor de presión, es guiado a través de la boca y el esófago. Mide la
presión dentro del esófago para evaluar la motilidad esofágica o cómo se mueven los
alimentos a través del esófago.
- Laringoscopia.Bajo anestesia, se coloca un tubo en la garganta y se ve a
través de el para ver áreas estrechas u otros problemas.
Tratamiento
El tratamiento para dificultad de tragar en niños varía mucho y será determinado basándose en lo siguiente:
-
Edad del niño, estado general de salud y su historia médica.
-
Extensión de la enfermedad.
-
Tipo de enfermedad.
-
Tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
-
Expectativas para la evolución de la enfermedad.
Con base a los resultados del diagnóstico el tratamiento puede constar de lo siguiente:
-
Intervención médica. Como cirugía o medicamentos.
-
Terapia de alimentación directa. Diseñado para satisfacer las necesidades individuales.
-
Consejos nutricionales.
-
Creciente aceptación de nuevos alimentos y texturas.
-
Cambios en el posicionamiento. Por ejemplo diferentes asientos.
-
Técnicas del manejo de conducta.
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Ejercicios que ayudan a coordinar los músculos implicados en la deglución.
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Aprender técnicas de deglución. Se aprenden maneras de colocar los alimentos en la boca, la posición del cuerpo y la cabeza para ayudar a tragar.
-
Tubo de alimentación en casos muy graves