Rinofaringitis en niños y bebés
La rinofaringitis o resfriado común, es una enfermedad infecciosa encontrada con mayor
frecuencia en los niños y bebés.
Es la principal causa de consulta pediátrica. Es más común en niños en edad escolar.
Se define como un trastorno inflamatorio de la región faríngea superior (nasofaringe) que se
asocia de forma variable
con insuficiencia nasal. La rinofaringitis en niños y bebés, es principalmente de origen
viral y una enfermedad benigna
con una mejora en 7 a 10 días.
Los virus implicados con mayor frecuencia son los rinovirus. Un niño puede tener de 4-6
episodios por año.
Síntomas de rinofaringitis en niños y bebés
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Estornudos.
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Goteo nasal y constipación.
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Malestar general.
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Dolor de cabeza.
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Lagrimeo.
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Irritación nasofaríngea.
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Dificultad para respirar.
¿Cómo se trasmite el virus?
La rinofaringitis es causada por un virus. Hay más de 200 virus diferentes que lo pueden causar. Se propagan más fácilmente a través de las manos, principalmente al tocarse la nariz, lo ojos. Lo mejor que se puede hacer es el lavado de manos frecuente, especialmente en los meses de frió, cuando los resfriados son más frecuentes.
Diagnóstico de rinofaringitis en niños y bebés
El diagnóstico se establece fácilmente en un niño de entre 6 meses y 8 años. Un niño con la enfermedad puede tener:
- Fiebre sobre 39°C – 40°C o superior.
- Obstrucción nasal.
- Vómitos y diarrea.
Complicaciones rinofaringitis en niños y bebés
La aparición de complicaciones bacterianas justifica la prescripción de antibióticos:
- Otitis media aguda (OMA). A menudo se produce en el inicio temprano y se ve comúnmente en
niños de entre 6 meses y 2
años;
- Sinusitis.
- Amigdalitis.
- Laringitis aguda
- Digestivo: diarrea, vómitos y deshidratación del bebé,
En los bebés, las infecciones del tracto respiratorio inferior son un aspecto importante. Ya que muchos bebés con rinofaringitis, se complican con bronquiolitis aguda o neumonía aguda con un componente obstructivo.
Tratamiento
El principal objetivo del tratamiento es reducir los signos y síntomas. No existe un tratamiento específico que deba ser seguido para esta enfermedad. Los antibióticos no se prescriben, a menos que haya complicaciones de origen bacteriano.
Medidas que deben ser seguidas en casa y que son de gran ayuda:
- Ingesta abundante de líquidos.
- Evitar la exposición a humo de cigarro.
- Reposo.
- Utilización de un humidificador.
- Aspiración de secreciones.